Para Peña, “la normativa está demasiado centrada en crear empleo pero no solo basta con crearlo sino que debe ser de calidad, sostenible en el tiempo”. Últimamente se aprecia un repunte en la constitución de compañías. “Se incentiva el autoempleo para combatir el desempleo pero hay que evitar que sea un tejido empresarial débil, abocado al fracaso”, dice.
ATA calcula los beneficios fiscales por reinversión en 625 millones de euros
“Soy partidario de que no se desperdicien recursos, ni en crear empresas por crear”, resalta. En la misma línea insiste Pilar Andrade, que “aboga por un certificado que acredite la viabilidad de los proyectos emprendedores y que facilite el acceso a la financiación”.
Para los expertos consultados, la ley se queda corta y se podía haber aprovechado para equipararnos a otros países del entorno con fórmulas de progresividad y proporcionalidad, fomentando más la inversión de business angels, pagando en función de ingresos a partir de un mínimo y con carencia total durante dos años sin límite de edad.
“Emprender no tiene edad y se debe poder emprender muchas veces sin que el fracaso sea un delito”, apunta Celia Ferrero, vicepresidenta de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA).
El criterio de caja es bien acogido por todos y proporcionará liquidez. En 2012 los autónomos adelantaron 900 millones de euros por facturas emitidas y no cobradas, según ATA. Estiman que los beneficios fiscales a la reinversión podrían tener un impacto de hasta 625 millones de euros. La supervisión de las Administraciones sobre las contratas que paguen a los subcontratados también tendrá un efecto positivo. Confían que en el trámite se mejore la financiación.
Iñaki Peña, profesor de Deusto Business School. /
